Vaya por delante que soy un gran admirador de Diego López desde que jugaba en el Madrid, y que si no ha sido más veces internacional es porque el Villareal no es un equipo grande, que sino habría ido antes que muchos que estaban ahí por la gorra (recuerdese que antes los guardamentas la llevaban). Como portero tiene unas cualidades expecionales... y es alto, muy alto.
Pero hete aquí que tenemos un problema, Houston, y no es otro que el de tener, hoy por hoy, a los dos mejores guantes de La Liga. Esto no sería un problema taaan grave si uno de ellos no se llamase Iker, se apellidase Casillas y su apodo no fuera "el santo". Pero resulta que así es... entonces, ¿qué hacemos? Pues miren, por hacer, lo que se dice hacer, mejor no "hacer" nada, me explicare:
Todo esta polémica viene del año pasado... o más si se quiere apurar, desde aquello de la "reconciliación fraterna" de Xavi e Iker. Así que ahora que no me vengan con algo que ya paso, porque como que no. Y es que el único problema es que el que ahora juega de portero titular en el Real Madrid es el que mejor está, tanto mental como animicamente (de quien esté mejor físicamente no opino, no lo sé). Hasta ahí todo dicho, así que lo que pasa es que "se ha confundido el frasco de las gotas con el de las horas (frase de "Tu y yo somos tres" de Jardiel Poncela)" y que se quiere crear confusión donde no la hay.
Lo que ocurre en realidad es, ni más ni menos, que Iker es un "mito viviente" del madridismo y del fútbol español y todos los "vikingos" queremos que juegue. Pero no deja de ser un mero deseo de la afición, y que la decisión del Ancelotti (que no será permanente) es la más acertada, dadas las circunstancias.
Eso no quita que Casillas siga siendo el capitán del Madrid ni que disminuya su figura, que es alargada, tampoco merma el hecho de que los niños sigan queriendo ser porteros gracias a él, ni de que dejen llevar puesta su camiseta antes que la de otros. Es un emblema, no es necesario decir mucho más, pero eso sí, "no mezclemos".
Vaya homenaje digno de un rey el que recibió Raúl, sin duda el mejor. El mejor en doble sentido, el mejor en cuanto a la ceremonia y el partido y el mejor en cuanto a él. Seguro que habrá más homenajes, pero jamás superaran al de ayer, estoy convencido.
Seguramente, cuando vayáis por éstas líneas pensaréis que habrá algún otro que también sea agasajado como hace unas horas lo fue "el Gran Capitán". Pero yo creo que no, y explico por qué:
Cuando yo era pequeño Raúl ya goleaba en el Bernabeu y en toda Europa, todos le admiraban incluso por encima de los grandes mitos, vease Zidane, vease Hierro, vease quien fuera que jugase junto al "7 de España".
Yo siempre he pensado que, cuando de verdad disfrutas de un gran fútbolista es cuando dejas de ser un niño y comprendes un poco mejor el mundo del fútbol... pero el señor Raúl me ha demostrado porque era mi jugador favorito desde muy niño y porque comprendía mejor que los adultos su juego:
marcaba muchos, muchos, muchos goles, de todos los colores, de toda clase y condición, de oportunista y de jugadón personal, del manco, cojo, de culo7espalda, de cuchara, aguaíns... Raúl González Blanco siempre hacía algo para marcar, incluso cuando menos lo esperabas... ahí estaba él, "el que nunca hace nada", así lo llamaban precisamente por esto, porque parecía que no hacía nada especial y de pronto... golito de Raúl.
A los niños que, (estos no son sabios como los adultos -que creen saberlo ya todo-, pues son verdaderamente sabios), como yo, vimos a Raúl crecer como jugador mientras nosotros crecíamos como personas, nos dábamos cuenta de que lo daba todo, todo, todo, por marcar. Pero no era una obsesión, vease Cristiano (ayer no se supo nada de él), no era tampoco una facilidad asombrosa, vease Messi, NO. Es que Raúl estaba por encima de eso, pues parecía que corría por el campo... de la mano del gol; es que siempre estaba ahí, en el momento apropiado, en el sitio apropiado.
No era muy rápido, ni muy habilidoso, ni muy alto, ni tenía un golpeo especilamente bueno de cabeza, ni un disparo muy potente, ni tenía mucha clase... era (y aún es) un jugador normalillo, sin grandes alardes... eso es lo que lo niños sí que apreciábamos y considerábamos como extraordinario. Porque cuando uno es ya mayor, espera ver espectáculo, jugadas increíbles, preciosismo y filigranas, regates imposibles, goles antológicos... pero es que un niño sólo quiere... que su equipo marque, y a ser posible que gane el partido. Pero todo lo demás le es más bien indiferente, o al menos, secundario.
Y Raúl era (y es, como vimos ayer) el gol, y lo es como nadie lo será jamás, por mucho que le superen en números o estadísticas. Porque mientras unos viven un idilio con el gol, o están emparentados con el, Raúl es el gol, y no se concibe al "Ferrari Blanco" sin el. Otros jugadores destacan y destacaron por muchas otras cosas, el 7 eterno sólo por el gol. Ayer, como no podía ser de otra manera, lo comprobamos: marcó el primero pudo repetir el de hace 17 años en el mismo escenario, y en la misma posición.
De hecho, tengo un vídeo con T-O-D-O-S, si todos, los goles de su carrera en el Madrid. Son goles de Raúl, no son goles "asecas", son goles que sólo el podía hacer. Y sino, por qué será que tiene más "goles propios" que ningún otro jugador... el gol del "aguaíns", sin ir más lejos, y es que Raúl se merendaba a los porteros con "su cuchara". Vuelvo otra vez al día de ayer, ¡qué golazo, señoras y señores! y díganme si se esperaban ustedes semejante definición, semejante control... lo puedes esperar de Villa, de Messi, de Cristiano, Ronney... estos son super clase, pero por eso mismo Raúl is different porque siempre te sorprende con algo nuevo, con una genialidad.
Y si hay algo que diferencia a los niños de los adultos es su capacidad para sorprenderse y aceptar las cosas como son, sin dudar de aquellas que, a todas luces, parecen inverosimiles o ilógicas, o absurdas, o imposibles de creer. El niño acepta lo que ve, como yo acepte que Raúl es el ejemplo a seguir, aunque nadie pueda hacer lo que ha hecho, puedes elegir intentarlo, fijarte en él, en vez de en las grandes figuras y astros de este deporte, que serán muy buenos, pero les falta ese algo que tiene el Gran Capitán, que le hace ser EL MEJOR JUGADORE ESPAÑOL DELA HISTORIA, para muchos, claro. ¿Y por qué? Porque es: